El recorrido.

La Senda Litoral de Estepona se presenta como un magnífico tramo del proyecto que recorre la Costa del Sol, extendiendo sus 23 kilómetros a lo largo del litoral mediterráneo. Este sendero ofrece una experiencia única que fusiona naturaleza, historia y ocio mientras conecta playas, paseos marítimos y puentes en un recorrido accesible y repleto de puntos de interés.

El patrimonio histórico de la senda es verdaderamente notable. A lo largo del recorrido se alzan majestuosas torres almenaras, como la Torre de Guadalmansa, una construcción nazarí de origen andalusí posteriormente reforzada durante la Edad Moderna. Esta torre forma parte del sistema defensivo erigido en el siglo XIV para proteger la costa de las temidas incursiones piratas. No menos impresionante es la Torre del Velerín, construida en el siglo XVI con su característica forma troncocónica que, a pesar de su estado parcialmente ruinoso, conserva elementos arquitectónicos originales como su distintiva mampostería de piedra bermeja. Completa este sistema defensivo la Torre de Baños o Casasola, de origen musulmán, considerada una de las más esbeltas del litoral andaluz y vinculada a las antiguas termas romanas cercanas.

Otros vestigios históricos enriquecen este paseo costero. Cerca de Playa del Ángel, los restos del Acueducto y la Noria del Siglo XIX evocan la época en que Estepona cultivaba caña de azúcar, recordándonos el pasado agrícola de la región. Elementos relacionados con la antigua industria pesquera salpican el camino, testimonios silenciosos del pasado económico y cultural que definió estas tierras durante generaciones. En las proximidades se encuentran también las Termas Romanas de las Bóvedas y antiguos molinos hidráulicos medievales de los siglos XVI y XVII, que añaden profundidad temporal a la experiencia. En áreas cercanas como Sierra Bermeja, los yacimientos arqueológicos han revelado herramientas neolíticas y restos cerámicos andalusíes, evidenciando la ocupación humana desde tiempos prehistóricos hasta la época islámica.

El entorno natural de la Senda Litoral es igualmente fascinante. El recorrido alterna armoniosamente entre playas urbanas, como la acogedora Playa del Cristo, y espacios naturales como las dunas de la Playa del Saladillo, que conservan ecosistemas costeros únicos. La biodiversidad es extraordinaria: más de 100 especies de aves marinas surcan los cielos, mientras que tortugas marinas y una rica variedad de fauna acuática habitan estas aguas. Bajo la superficie del mar, las praderas de posidonia oceánica constituyen un elemento esencial para el ecosistema mediterráneo, ofreciendo refugio a innumerables especies marinas. Los ríos Padrón, Castor y Guadalmansa, reconocidos como Lugares de Interés Comunitario, forman en sus desembocaduras humedales que albergan una sorprendente diversidad de vida silvestre.

El tramo más popular del sendero conecta la Playa del Cristo con la Playa del Padrón, un agradable paseo de aproximadamente dos horas que transcurre por el puerto deportivo, los exuberantes jardines junto al Hotel Kempinski y el animado centro comercial Laguna Village. El trazado, perfectamente accesible gracias a sus pasarelas de madera y puentes que cruzan ríos como el Padrón y el Castor, resulta ideal tanto para caminatas tranquilas como para paseos en bicicleta. A lo largo del recorrido, estratégicamente situadas áreas recreativas, miradores y chiringuitos invitan al descanso, permitiendo a los visitantes deleitarse con la exquisita gastronomía local mientras contemplan las panorámicas vistas del Mediterráneo.

La Senda Litoral de Estepona trasciende su función como espacio de ocio y deporte para convertirse en un auténtico testimonio vivo de la riqueza histórica y natural de esta privilegiada región. Se erige como un destino imprescindible para quienes anhelan sumergirse en la cultura y los paisajes únicos que definen la identidad de la Costa del Sol, ofreciendo una experiencia inolvidable donde cada paso revela siglos de historia en perfecta armonía con la belleza natural del litoral mediterráneo.

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